Comandante, te despido
Comandante. El latido te ha abandonado.
Entre la gente tu integridad se somete al pais que escribe su palabra entre la seriedad y el ser diletante.
Tu integridad te honra. Los valores que has defendido te acompañan, con ellos van tus errores. En esta tarde gris, lluviosa. La ondulada pradera de verde esponja deja que tu descenso en la fosa rompa en trozos.
Hasta la próxima. El vuelo prusiano te lleva en lo que amaste:
el ser militar y la sinrazon se hartan al ver las hienas.
Jorge Vezenyi Ericksen. 2 de junio 2005





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