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15/03/07

El crack infantil y el alocado despertar adolescente

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En el proceso educativo, en las etapas tempranas de la primaria, uno de los ejercicios que les dan a los alumnos/as consiste en escribir un poema. Los profesores insisten como norma básica utilizar la rima. De esta manera miles de alumnos, se ponen a la tarea y con pocos estímulos elaboran alegatos que acaban con dificultad cuadrando con el final de la frase anterior. Se olvida que poesía es un trabajo lento e inseguro que busca captar el momento. En estos días la primaria –¿será por la proximidad de la primavera?- esta viviendo una nueva epidemia de creación. Ha llegado hasta mis manos los deberes de un alumno, su poesía dice lo siguiente:

El perro es rápido y corre

sin descanso.

Que cuando le echo una carrera,

se aleja tanto,

que me surge el llanto.

Al analizar este fragmento, me ha remitido a la fabula clásica que nos habla del amigo fiel. Nuestro alter ego –el noble can- es la replica de las ambiciones que proyectamos de cara al futuro. El mundo infantil ve en la lógica de la competencia un claro deseo de triunfo, pero detrás esta el resultado, y ante el nos asomamos con temor. Para los padres al acercarse nuestros hijos a la adolescencia comienza en nuestro interior un sentimiento definido quizás parecido a… ¿se nos parte algo dentro?. Es tal vez,

al vernos que pasaremos desde la tarea de garantizar el crecimiento filial a contemplar –con cierta inseguridad- las decisiones que abordan ellos en su cotidianeidad.

La adolescencia posee múltiples definiciones, he encontrado una explicación que afirma lo siguiente, “en esta etapa la apariencia de los jóvenes cambia como resultado de los acontecimientos hormonales de la pubertad, su pensamiento cambia a medida que desarrollan la habilidad de hacer abstracciones. Sus sentimientos cambian acerca de casi todo. Todas las áreas del desarrollo convergen cuando los adolescentes confrontan su tarea primordial; el establecimiento de la identidad adulta”. Y también ellos se muestran en la relación que establecemos “erráticos e impredecibles, se irritan ante los casos que los une a la generación más vieja y ven a sus padres como si los inhibieran , aunque ven a los jóvenes como iguales en su lucha por la independencia, pero vuelven a sus padres como guía y apoyo emocional”(1). Quien no se identifica con multitud de esas peleas absurdas tales como:

“_¿Te has tomado la medicación. No.

_ Te lo he dicho ya tres veces.

_Pues sabes… no me la tomare.

_Pues no lo hagas.

_Si…”

Al ver este dialogo imaginario nos da hasta un ataque de risa, pero intento reflejar el animo materno/paterno inmerso en la conflictiva estreches de dirigir y dejarse llevar por los afectos. Es aquí donde me permito dejar escapar la experiencia y las conversaciones con un destacado psicólogo amigo (1). El primer elemento es poseer reglas claras en el vendaval, si pero, ante ello es necesario aclararse con la respectiva pareja –o compañera sentimental en la jerga periodística-. La siguiente es la comunicación sin caer en “que no se quede sólo en el buenos días, ¿cómo te fue?, sino que nos ayude a conocernos a fondo. Si hemos llegado hasta aquí sin perder los nervios, el siguiente compromiso descansa en aguantar el chaparrón y entender que “corregir o reprender en momentos de enojo es contraproducente y sólo produce rebeldía y cerrazón en ellos”. Por ultimo aquello que mas nos cuesta “en lugar de darles "recetas", dejarlos que asuman responsabilidades y preguntarles ¿qué piensas hacer ahora para resolver esta situación?. O darles la oportunidad de que vivan sus propias experiencias en situaciones que no implican mayor riesgo”. ¿Fácil no?.

Para ello he reelaborado la métrica.

El perro es rápido. Lejano y silente

abandona nuestro común espacio. La malva,

loca, aprensiva, distante, se asusta.

del rápido distanciarse de ambos. Negro,

alocado y triste, llora este extraño final .(3)

(1)Ignacio. Assep S. L. Vilafranca

(2)http://www.guiajuvenil.com/adolescentes/adolescencia.htm

(3)Poesia maldita Juan Ré-crivello

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Comentarios

El siguiente comentario me ha sido enviado por e-mail personal y tiene autorizacion de la persona que lo firma

Creo que transmites muy bien los sentimientos que experimentan los padres (no lo digo porque yo lo haya vivido, sino por lo que me han contado en multitud de ocasiones multitud de padres) y que estableces unos nexos muy interesantes entre todos los protagonistas. Por cierto, muchisimas gracias por escucharme y tenerme en cuenta en tus reflexiones; realmente has conseguido que me sienta bien en una fria tarde de lluvia, cosa poco habitual en mi.

No obstante, desde la ignorancia del que no ha vivido una situación determinada o, mejor dicho, del que sólo la ha vivido desde un extremo, se me plantea una duda: ¿que hay de positivo en la adolescencia? Parece una palabra maldita, solo nos referimos a ella para justificar un problema o como fuente de conflicto. Hace poco, hablaba con un paciente de 14 años en la consulta y tratabamos esta cuestion. Le propuse que me diera “argumentos” para pensar que la adolescencia podia ser una epoca interesante y satisfactoria para la persona, motivos “no cientificos” para que a mi personalmente me apeteciera recordarla, ya que últimamente todos me hablaban de ella como si fuera un jinete del Apocalipsis cualquiera. La verdad es que le costo un poco, pero creo que valio la pena el esfuerzo. Me dijo: “la curiosidad y que todavía creemos en la amistad”. Y la verdad es que es cierto. ¿Cuanto hace que no nos acercamos a la vida con la mirada curiosa e incredula de un adolescente? ¿Y cuanto hace que dejamos los adultos de luchar por y para los amigos? Evidentemente su respuesta simplifica mucho las cosas y es posible que sea incompleta. Pero al mismo tiempo, puede ser una llamada de atención y un recordatorio para los que todavía piensan que la adolescencia es un periodo que vale la pena, aunque a veces nos duela vivirla. Pensemos y aprendamos.
Nacho

Tienes razon. La adolescencia es un periodo rico y esplendido de la locura juvenil. ¡Salud amigos adolescentes!
juan re

Bueno, hablando a posteriori, mi adolescencia fue dificil y lo es creo, no es de negarlo, para la mayoría de personas, pero como dice Nacho yo puedo rescatar que en medio de mi pubertad convulsiva se puede decir - como de caos- nacieron en mi ideales que alumbraron, enardecen e iluminarán toda mi existencia. Es que el ideal segun decía Jose Ingenieros es cuando la imaginación se sobrepone a la experiencia, y cuando somos jovenes es cuando mas soñamos despiertos, esto también es algo rescatable de aquella etapa de la vida. Creemos valores en los niños y no antivalores, no solo en el salón de clase sino con nuestra actitud, con nuestra influencia personal, cuantas veces hemos recibido en nuestra vida la inducción, verbi gratia, de un buen guitarrista para aprender a tocar guitarra que es una tarea que lleva mucha práctica y paciencia, cuantas veces la personalidad de alguien nos ha motivado a esforzarnos y a iguarlarlo y a vecesa superarlo. Miguel Angel Cornejo, el famoso conferencista motivador nos decia en unas de sus charlas: " El camino esta hecho, solo tenemos que igualarlo a nuestra huellas y superarlo...trascender" Seamos ese camino para los jóvenes en lo que hagamos.
Un abrazo.

xq nunk encuentro lo q busco????? no es justo, no se preocupan x temas de interes q realmente conciernen a mucha gente, sino de lo contrario x temas q a nadie compete

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