index articulos publicados

contador

  • concurso 20 minutos
  • Genio
  • Add to Netvibes
  • Búsqueda personalizada
  • google
  • google analytics
  • tecnoratti
    Add to Technorati Favorites
  • calida web
  • facebook
    Share on Facebook
  • Subscribe in NewsGator Online
  • LSSI
  • contador
  • Creative Commons License
    Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Blog powered by TypePad

Find the best blogs at Blogs.com.

« Naughty tourism by Tyler Cowen | Inicio | Shavetail Thomas Cobb »

22/02/08

El miedo al cambio, de las buenas gentes de izquierda

20060113095825el20miedo20contagioso

El miedo es una faceta que parecía imposible en el vocabulario de izquierdas. Si Vd. me permite, podemos convenir que este sector social había sumido hasta hace poco el rol de movilizar… las expectativas. Fue hasta Mayo del 68 en que todo marchaba bien, luego algo se torció. Deberíamos hacer un breve recorrido. Desde el distanciamiento de nuestra especie del tronco animal, varias ilusiones nos han precedido.

Primero provenían del ámbito mágico, luego desde el religioso. Aquello aparecía –y aun aparece- cual deidad que nos explicaba el origen del ser y nos ataba ante el frío sentimiento del ocaso. Nos costaba observar y reconocer la perdida vital, y la inutilidad de nuestra existencia. Luego desde el racionalismo aparecerían respuestas que surgían desde Descartes. Este autor plantearía algo tan básico: ¿de donde extrae la razón el conocimiento que contradice los sentidos?. Esta pregunta precedería a la ideología del progreso, con su mascara de artilugios tecnológicos, atrayéndonos en un giro de sorpresas sin fin.

¡Pero, que remolacha se niega a sentir, un corte profundo y la respectiva caricia que le produce una gota de aceite!.

Es así como el mito de Superman nos ha atrapado y el coste medioambiental o energético ya describe el final. La mágica piedra de color verde que causaba estragos en el gigante volador, esta cada vez más al acecho.

¿Será que estamos condenados a hablar de nuestro propio Apocalipsis?

Cada cierto tiempo los profetas afean nuestra libertad. ¿No acabamos hace bien poco de escapar de la bruma de la izquierda?. Aun retumba esa lata del  Socialismo científico, de libertad del hombre, de crecimiento de las fuerzas productivas, de cambio en las relaciones de producción y un revolucionario o gradual camino al Paraíso. De aquellas ilusiones, que ahora, aparecen trastocadas… en miedos. Cuando escuchamos del discurso de izquierda: que si viene la derecha. ¡Que hará trizas nuestra libertad!. ¿A que se refieren?. ¿Al control por el Estado de la velocidad en la autopista?, ¿a una educación publica degradada y mediocre?, ¿a una sanidad de colas e hipocresía que surge del stress de sus profesionales?, ¿al verbo marchito e insípido de sus dirigentes?, que recitan: ¡ellos!, ¡ellos vendrán!. O, unas Universidades donde las aulas estan semi-vacías de las pocas ilusiones ante el sistema de cooptación de los amigos. O al derroche de infatúo discurso, que cree que la verdad es la propia porque ellos la elaboran.

¡Cuan histérica es la cigüeña cuando suelta su hosco graznido desde el campanario!.

Pero no nos escandalicemos.

El tiempo se mueve sin cesar dando cabriolas intensas en el pozo de la vida

¿De que hablamos amigos?. De la astucia de los dirigentes ante el miedo irreflexivo de las buenas gentes de izquierda. De tanto repetir que sus obras son reformas para la sociedad –desde el Estado por supuesto, han asumido que la maquinaria estatal y burocrática es neutral. Cuando muy al contrario, es una prospera sociedad de señores que se defienden en la maraña de normativas ante el desabrido y normal ciudadano. ¿o apolítico?.

Pero en este último medio siglo, de tanto llamar a la revolución –la del 17, la del 36, y así sucesivamente. A la guerra –tantas e infinitas, promovidas por los lideres de hace unos años: Lenin, Mao o el Castro de Angola o el Chavez actual. O a la religiosidad –la alianza de las civilizaciones*, o a la independencia, creando un espacio multiestelar de pequeños estados –ver Kosovo.

De todo ello, hemos descubierto un nuevo don:

Es tan maquinal y fiera la astucia de los humanos para esquivar a los profetas del cambio, que de tanto escucharles -en la plaza virtual, el iris graba una misma musa de apatía y desden.

¡Y el rey del consumo anima sus almas!.

*Si hablamos de civilizaciones suponemos que aceptamos una división por valores.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d83452a7ac69e200e55077ff1e8834

Listados abajo están los enlaces de los blogs que referencian El miedo al cambio, de las buenas gentes de izquierda:

Comentarios