Es el lenguaje que se asoma pero no se define. Produce una cierta irritabilidad. Hasta una mezcla de resistencia a quien lo practica.
El peor enemigo de los monos-humanos es su lado social.
Si entramos en una fiesta. Una multitud de miradas intenta escrutar, que lleva uno colocado en la caja debajo del cabello. Y esta se define a sí misma. Como cerebral y maquinadora. Ausente e irrespetuosa. Vital y agresiva. Y muy tierna. Ella dirige nuestra mirada ante el/la interlocutor, que le produzca un cierto reflejo de aceptación.
En ese periodo de tiempo. Segundos escasos, con mano firme el latido del recién llegado buscara establecer una red social que le aúpe, al reconocimiento, o cuando menos no le incomode.
Y si no pruebe Ud., a no utilizar su facebook durante un mes. He comprobado que mi red de amigos sigue creciendo. Nadie en la red se preocupa si uno está muerto o es una metáfora que planea en el latido de la imagen. ¡Nadie!. Convendremos pues, que a mas comunicación, quizás más soledad. ¡Crack!