Tenía cerca de 10 años y me llevaron unos días de visita a Alta Gracia. En los años 60, esta villa serena y tranquila, se distinguía por producir una bebida refrescante llamada Terma Cola. El fabricante tenía una antigua amistad con mi familia, tal vez desde allí surgiría este relato. La bebida era un jarabe edulcorado, dulce, de tono parecido a la Coca Cola
L a formula secreta se componía de extractos vegetales que -según decían- los ríos serranos alimentaban con sus aguas dulces y curativas. Pero como a buen turista, me llevaron a visitar un monumento construido en memoria de una piloto de avión fallecida en los años 30. Su esposo, el Barón Biza, un acaudalado señor lo hizo construir para recordarle. Desde aquel momento, quede prisionero del influjo de ese extraño amor.
Debo decir que subir los 200 escalones y luego bajar hasta el sótano para ver donde descansan los restos, me produjo una impresión que definiría, como la visión de una locura incierta e insegura, en la cual aparece el amor y la resistencia en admitir la pérdida.
Esta ciudad, además fue el domicilio donde vivió unos años el Che Guevara y el famoso músico español Manuel de Falla. ¿Habrán ellos sentido, lo mismo que este humilde servidor?.
Sea de una manera u otra, el barón fue un millonario que nació en 1899 en la ciudad de Córdoba (Argentina). Este interesante personaje responde al arquetipo del millonario, que en los años 30 –del siglo XX- ya había visitado varios países. Su actividad le coloca en un arco desde la política, a
Extraño animal contemporáneo. Es capaz de vivir detrás de una aventura, de un desazón. Sus peripecias dentro del latido virtual de la Warner alimentan la propia sociedad contemporánea. Frio, mucho frio para dominar el monstruo de las ambiciones. Y calor hasta el extremo de incendiar el hábitat en el que vivimos. Todo intento de este zorro humano y faltón esta pendiente de los productos de la casa ACME. ¿Alguno ha podido descifrar estas letras?. Será una marca inclinada a la guerra?. ¿Cotizara en bolsa?. Sus productos se harán en China?. ¡Da igual!. La capacidad de crear artilugios para cazar un bicho rápido y burlón es infinita. Y hasta él hemos llegado. Pero debo reconocerlo, no me cae simpático. Me identifico con el Coyote y si pudiera participar en ese imaginario televisivo me aplicaría con tanto afán e ilusión a estrenar productos ACME para destripar ese maldito pajarraco.
Trigo duro y prensado de miel y junco.
Alegre esparto del inmenso drama. En el suave peinado
de tu trampa, se mece,
se quiebra, dejando escapar un suave olor a tanino. Es salvaje.
Es resina y sofoco de deseo esquivo entre un par
de nalgas. Es la tarde de siesta y alcanfor
del verano tórrido. De
sudor y miasma, en el cual los amantes
gimen el ultimo, agrio,
torpe, surco escrito por ambos.
Y es también un deseo intenso ante el pícaro
exceso de gasto corporal.
Es un raro bostezo de sol, que golpea en las calles de este desmejorado y extraño
pueblo. Es cuna y sueño de iguana con una lengua dilatada y febril.
Es aburrimiento, de sangre y gimnasia de celo, que pliegan por la epidermis
de dos alocados compañeros,
que palpitan, entre los cuatro estribos de la cama. Es neura, esfuerzo,
gracia y uñas que arrastran la gota gruesa del sexo. Y es, cual estúpida y enclenque fibra,
un hondo surco de posesión.
La imagen es de:
http://www.kunstinargentinien.com/images/2007/05/siesta.jpg
“El nitrógeno y los fosfatos entran en el mar procedentes de la agricultura. Los nutrientes alimentan a las algas y ocasionan una sobreproducción. Los animales que comen algas y bacterias no dan abasto. Crecen y crecen. En vez de ser comidas, terminan muriendo y caen al fondo. Pero su metabolismo ha robado casi todo el oxígeno al agua, lo que mata a la mayoría de los animales. Donde había peces grandes, camarones, etc, un ecosistema rico en pesca, ahora solo encontramos bacterias y medusas. Como en el golfo de México. Queda oxígeno en la superficie, pero no en el fondo”(1).
En esta excelente entrevista publicada en El País Semanal, Jeremy Jakson ecólogo marino del Instituto Scripps de Oceonografía traza las líneas del sufrimiento de nuestros océanos y mares y su (nuestro) ecosistema.
Es un aburrimiento contemplar como se muere nuestra civilización dentro del esplendor de contrastes que genera. La publicidad nos muestra mujeres y hombres cada vez mas depilados y con una presentación sofisticada en un ambiente que niega y esconde como empobrece y tritura todo lo que le rodea. ¿Cuál es el sinsentido que nos plantea esta raza de monos liberados de los árboles hace millones de años?. ¿Estamos tan engolados en nuestro corto y áspero viaje en la inteligencia, que los circuitos neuronales de consumo y virtualidad omnipresentes nos han arrojado a una piscina llena de mugre y falta de oxigeno?.
“No necesitas ni siquiera un huracán para que suceda. En lugares como Los Ángeles o San Diego, basta una simple tormenta de lluvia. Aquí no llueve a menudo. Y cuando ocurre, lo hace de forma muy violenta. Toda el agua que está en las plantas depuradoras se desborda, hay mucho que depurar, y va al océano. Los surfistas se ponen enfermos. Es el océano Pacífico,
Dedico este artículo a Ángel, comparsero del Tenis fallecido este martes
07:00 Horas
Amarga el queso. Este domingo a las 7 sonara el despertador y un indescifrable deseo me impedirá seguir durmiendo. Cada año los cuatro miembros de la familia se cruzan con su ropa escarlata, blanca, grisácea. En el exterior la música lejana de la comparsa de Sant Joan aprieta salvaje. ¿Es un ritual?. ¿O la molicie, o la alegría de buscar la calle con afán de correr cargando caramelos?. La cafetera suena y se resarce del fastidio de compartir el mismo sitio de la leche. Mi barba áspera es un cuento al revés de Sodoma y Gomorra. Siento ya que uno no se puede echar atrás, porque corre el riesgo de convertirse en una estatua de sal. Comienzo a ponerme el chaleco blanco del tenis. ¿Este año lloverá?. Mi hijo mayor se anuda una cinta fina y tenue alrededor del cuello. El otro mueve sus rizos entre el agua que chorrea de la mañana gris y fría. Y mi mujer se percata que el barco esta por naufragar, pues el reloj de pared se desploma harto de dar las ocho. Una familia normal. No hay cuento ni sueño destemplado. Es media Vilanova que empuja con rabia y alegría escaleras abajo en busca de su comparsera, de sus colegas. Los bares escupen humo y polvo de un rito que se repite cada año. Estoy listo. El saco de caramelos me hunde el hombro hasta hacerme creer que necesitare alcohol para la nausea. Miro a mi compañera, se ha
La Xatonada abre el comienzo del carnaval. Con el viene el espectáculo de sentimientos, que dejara a un palmo del comienzo de la primavera el suave invierno del calentamiento global.
Ponerse a hacer xató es para algunos resucitar el paseo por la plaza. En la ciudad de Vilanova ello implica -si es un día de semana-, ir a comprar a una esquina del mercado donde solo hay tres puestos abiertos. Dos vendedoras, solas y austeras le atienden. Hoy la dueña, el esposo y el hijo estan con gripe. Esta es una mañana terca de mucho sol y frio. Decido comprar tres escarolas. Estan blancas y abiertas, como peces íntimos y envueltos del trajín futuro. El carnaval esta aun boquiabierto como resistiéndose a decir: ¡desplegame/te!.
La primera cita es el próximo 4 de febrero en la xatonada popular. Los mulats de cuero y espina, se dejaran ver en la tradicional batalla de caramelos, pero este rico y apetitoso comienzo, abre el camino del tradicional certamen. Por las dudas, el domingo servirá
El gnomo pedalea.
La carga del brigada estalla.
Bric, brac, tres.
Un pedazo de celofán descubre el regalo,
y una noche de tu amada en tu ilusión.
Bric, brac, tres.
La Navidad aleja. Y acerca.
Los amores crecen. La
ceniza del carbón estalla.
Bric, brac, tres. Una campanilla
se mueve dentro y mi
sentimiento despereza.*
*Poesia maldita. Juan ré. La imagén es de: http://www17.cds.ne.jp/~rankasu/top/top-byNadale.jpg
Hace unos días, en una clase de economía un alumno me hizo una pregunta que me hizo sentir un… clic. Era sencilla ¿Qué relación existe entre la escasez y el Jardín del Edén?. La mirada entre ambos provoco un chispazo y, el dijo en voz alta: ¡es que la pregunta tiene miga!. Como un tsunami la risotada de todos fue en aumento. Pues bien, los clásicos entienden por escasez “aquello que implica que no pueden conseguirse todos los objetivos de la sociedad a la vez, de manera que debe seguirse una política de prioridades” (1). En terminología anglosajona, tenemos necesidades y deseos ilimitados y recursos limitados (2). En el jardín del Edén, Dios había creado el árbol de la ciencia y del mal y el árbol de la vida. En este huerto vivían Adán y Eva porque “Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada”. Para la Biblia, nos encontramos ante dos situaciones que consideran el tema que nos ocupa, nos habla que la vida material esta asegurada –de nuestros dos protagonistas- y aparece otro aspecto, es posible vivir eternamente. En esta sociedad ideal ¿no existen prioridades?. Si. El comer una fruta del árbol prohibido acarrea la expulsión del Edén. Es así como regresamos al sitio original, descubrimos que este ejemplo mítico no estaba librado de la relación de medios y fines. ¡Buah!... La sociedad de resultados esta implícita en el origen del pasado cristiano.
¿Pero hemos dado respuesta a la ironía del alumno?. A medias.
En un libro de reciente aparición “Mao, la historia desconocida”*, sus autores mencionan con respecto a la hambruna de China entre los años 1958/61 que “la gente también moría de hambre en las ciudades, si bien el número de muertes era mucho menor en estas que en el campo. […]. La vida parecía transcurrir a cámara lenta”, expresó un testigo polaco que residió en Pekín. “Los conductores de los rickshaws apenas eran capaces de pedalear […] había decenas de miles de ciclistas con aspecto comatoso […] la mirada de los transeúntes era de absoluto abatimiento”. Algunos se preguntaran a cuento de que viene hablar de la China de los años 60, este autor recurre a ello porque la ideología europea de la época creía firmemente que dicha sociedad era el jardín del Edén.
La fina capa que descansa entre lo que pensamos es la realidad y su ideología hace que en idénticos contextos, la escasez sea vista de diferentes maneras. Para Diego Saravia “si en las sociedades del conocimiento el copyright deja de ser operativo por la libre circulación de contenido por Internet, muchas corporaciones verán cómo se evapora su ``capital invertido''. El recurso no es más escaso y deja de existir como tal. Pero todos tienen acceso al conocimiento”(3). En cambio para otro autor como Martinez Coll, la razón de la “escasez está, en primer lugar, en la limitación de nuestro tiempo de vida y la imposibilidad de producir y transmitir toda la información que nosotros tengamos y otros individuos pudieran necesitar”(4). Lo que en buen romance, la sociedad de la información en la que vivimos con su abundancia de bit en la red, se enfrenta a la limitación de tiempo en la escala humana. Un nuevo Edén que surge y ya esta estrangulado por la misma parábola que nos planteo el alumno.
*Mao, La historia desconocida, Jung Chang, Jon halliday. Ed Taurus Pg 537.
(1)La escasez implica que no pueden conseguirse suficientes recursos para producir lo suficiente como para cubrir todas las necesidades. Alternativamente, la escasez implica que no pueden conseguirse todos los objetivos de la sociedad a la vez, de manera que debe de seguirse una política de prioridades. http://es.wikipedia.org/wiki/Escasez
(2)SCARCITY: A pervasive condition of human existence that exists because society has unlimited wants and needs, but limited resources used for their satisfaction. http://www.amosweb.com/cgi-bin/awb_nav.pl?s=gls&c=dsp&k=scarcity
(4) Diego Saravia. Si en las sociedades del conocimiento el copyright deja de ser operativo por la libre circulación de contenido por Internet, muchas corporaciones verán cómo se evapora su ``capital invertido''. El recurso no es más escaso y deja de existir como tal. Pero todos tienen acceso al conocimiento. Ya no es un bien escaso. Lo que antes era escaso, la información, que dependía de un sustrato material para su distribución, hoy ya podría ser libre y no escaso, el único límite es legal y artificial, un sistema legal perimido. Entonces la tecnología ayuda a eliminar escasez, y crea sociedades mas ricas, con menos capital. http://bo.unsa.edu.ar/docacad/softwarelibre/articulos/economia/
(3) Juan Carlos Martinez Coll. http://www.eumed.net/flechas/Escasez-utilidad.htm
Autor de la imagen: Eve croqua la pomme. Pierre Marcel. Mai 1999, Gisancourt.
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